“No seguiré como entrenador del Barcelona después del 30 de junio”, sorprendió Xavi Hernández, tras la dura derrota del Barça ante el Villarreal. Sorprendió a la prensa, no a la directiva que lidera Joan Laporta. La comparecencia del técnico se demoraba en el Estadio de Montjuïc, un retraso que puso en alerta a empleados y miembros de seguridad del club. Mientras en la sala de prensa aumenta la expectación, las luces del palco continuaban encendidas. De entrada, nada más terminar el partido, el mensaje desde los despachos era de apoyo al técnico. “Cerramos filas con el míster”, alertaban. Sin embargo, algo cambió después de que Xavi atendiera a las televisiones con derechos.

El técnico se reunió con Laporta, Deco [director deportivo], Alejandro Echeverría [hombre de confianza del presidente], Rafa Yuste [vicepresidente deportivo], Bojan [coordinador del área de fútbol] y Enric Masip [comisión deportiva]. Y, tras una conversación que rozó la media hora, anunció: “Como culé no puedo permitir esta situación, se necesita un cambio de rumbo y de dinámica. Destenso todo con este anuncio, hoy me mataréis menos… Estando en el cargo un año más me reventáis”.

Su hermano Òscar, que le acompaña como segundo entrenador, y su mujer Nuria, asistieron a la conferencia. “Ser entrenador del Barcelona es cruel, desagradable, sientes que te faltan al respeto”, dijo el técnico. “Es un desgaste terrible a nivel de salud mental, de estado de ánimo… Hasta el punto de que dices que no tiene sentido continuar”.

Xavi había encontrado un enemigo en la prensa, pocas veces cómodo en las comparecencias, más cerca de las excusas que de la autocrítica. “La decisión de Xavi ha sido aceptada y compartida por Laporta, que alaba al entrenador por su barcelonismo”, fue el mensaje que se envió desde los despachos. Según explican en las oficinas del Camp Nou, el presidente no quería que Xavi dejara el banquillo; pero, en cambio, su entorno más cercano lo intentaba convencer para que lo cesara.

“El presidente lo ha entendido e incluso se ha medio emocionado”, reveló Xavi. Según el preparador del Barça, la decisión no cambiará ni siquiera si el equipo consigue ganar la Champions League. “Hace días que tengo tomada la decisión, no quiero ser un lastre para el club”, contó Xavi. Sin embargo, todo se precipitó ante el Villarreal, sobre todo después de conversar con Laporta y su gente de confianza. El presidente no acudió a la rueda de prensa de Xavi. Tampoco lo hizo nadie de la junta. La decisión de Xavi de anunciar que dejará el club a final de temporada se puede convertir en un bumerán para el técnico, pero sobre todo en un dolor de cabeza para la directiva. Si el vestuario no se libera como espera Xavi, el Barça pone en peligro su clasificación para la Champions del año que viene. Hoy el Barcelona se encuentra en la tercera posición, a tres puntos del Atlético (un partido menos) y el Athletic.

Xavi, en cualquier caso, vaticina un futuro mejor, esencialmente para el vestuario. Los tres jugadores que pasaron por la zona mixta habían respaldado al entrenador. “Es culpa de los jugadores”, asumió De Jong. En la misma línea, Araujo subrayó: “¿Qué culpa tiene el entrenador si nosotros despejamos mal?”. “Fueron los peores 45 minutos de mi carrera”, concluyó Cancelo. La reflexión de Xavi fue distinta: “Entiendo que se hagan culpables ellos, pero el máximo responsable soy yo”. Hace tiempo que el técnico sabe que su relación con el vestuario, principalmente con los pesos pesados no es la misma. Escuchó a Lewandowski quejarse de los entrenamientos y sabe que Gündogan tampoco estaba demasiado conforme con el método de trabajo.

Los jugadores se enteraron de la decisión de Xavi por la televisión. De la conversación con Laporta, Deco y Echeverría, el técnico saltó directamente a la sala de prensa. “Hoy estaban muy tocados. Mañana hablaré con ellos”, comentó. Y buscó encontrar una respuesta a la racha del equipo que suma en 26 goles encajados en 22 jornadas. La temporada pasada, en la misma cantidad partidos, el equipo solo había recibido siete goles. El Barça, además, es el equipo de las cinco grandes ligas de Europa que más goles han encajado en 2024 en todas las competiciones, 18 (en ocho partidos) por delante del Sevilla (13 en seis) y el Frosinone (13 en 4). “Siento que hago lo correcto, de actuar con sentido común, la dinámica es muy negativa y muchas veces no encuentro explicación”, cerró Xavi. Y se liberó. Ahora espera que se liberen sus jugadores. Lo necesita, en juego está nada menos que la clasificación a la Champions.

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