Alrededor de 300 personas, acompañadas de una quincena de tractores, se ha concentrado frente a la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Entre pitidos, sonidos de cencerros y al grito de “¡lucha por el campo!”, los manifestantes vinculados a Asaja, COAG y UPA se han plantado en las inmediaciones de la estación de trenes de Atocha, en Madrid. Los líderes de las patronales han agradecido a los ganaderos de Extremadura, Talavera de la Reina y de las inmediaciones de Madrid que han llevado hasta allí sus tractores. También han instado a los trabajadores del campo que continúen con la lucha. “Si queremos soluciones hay que aguantar. No es fácil bajar y torear en la plaza“, ha defendido energético, un portavoz de Asaja. Las tres organizaciones van a reunirse a las 17.30 con el ministro Luis Planas después de que este haya ido dejando en el aire la hora del encuentro durante toda la jornada.

Con el megáfono en mano, chalecos reflectantes y bajo una fina pero persistente lluvia, los manifestantes han cargado verbalmente en contra del Gobierno e incluso han arrojado huevos a la puerta del ministerio. Alrededor de las 14.00, los líderes de las asociaciones agrarias han entrado en el edificio del ministerio para entregar la lista de exigencias, todavía con la incertidumbre de si el ministro Planas les recibiría hoy. “Hemos entregado una tabla reivindicativa. Es la misma que trajimos hace dos años a este sitio, pero desde entonces los problemas del campo se han agudizado”, ha lamentado uno de los portavoces de Asaja.

La concentración, en la que ha podido verse pancartas en las que se leía “sin el campo, tu mesa está vacía”, buscaba presionar al Gobierno para que se adopten medidas concretas que mejoren la situación del sector. Hasta la fecha, las iniciativas anunciadas, argumentan las patronales agrarias, no se han traducido en cambios concretos. Planas aseguró el miércoles, como ya había hecho en otras ocasiones, que mejorará la vigilancia sobre los precios que se pagan por los productos del campo, pero este discurso no convence a los agricultores, que piden medidas tangibles. “Está claro que es el momento de las soluciones y de las medidas concretas, pero es muy difícil que hoy se desconvoque el calendario de movilizaciones previsto”, aseguran desde COAG.

Las organizaciones llevarán ante el Ejecutivo una lista de reivindicaciones, entre las que destacan: que se garantice la equidad de precios de las cosechas, que se flexibilice la Política Agraria Común, también conocida como PAC, y un mayor control sobre las exportaciones de terceros países. Aunque también pondrán sobre la mesa la mejora de los seguros agrarios o temas relativos a la ganadería. Asimismo, pedirán una mayor presión sobre Bruselas, donde se cocina una gran parte de las políticas que pesan sobre las explotaciones, según han adelantado esta mañana las agrupaciones agrarias.

La reunión ocurrirá en menos de 24 horas después de que Planas recibiese en la sede del ministerio al conjunto del sector comercial: supermercados, distribuidores, consumidores, sector primario y representantes de las comunidades autónomas se juntaron para analizar la situación de los precios y la eficacia de la Ley de la Cadena Alimentaria que, según el ministerio, ha evolucionado positivamente en los últimos años. Las sensaciones que dejó esta última reunión no fueron satisfactorias para las asociaciones del campo. “Lo esperable”, definía Montse Cortiñas, vicepresidenta de Upa, quien califica el encuentro de netamente técnico y sin ningún avance sustancial.

La Delegación del Gobierno de España en Madrid informó que la movilización agraria se transcurrió con total normalidad, hasta el final de su itinerario y en las condiciones previstas y, por tanto, sin afecciones ni incidentes reseñables en las carreteras.

El Gobierno insiste en que va a mejorar la vigilancia de los contratos entre agricultores y distribuidores para que exista un margen razonable de beneficios, no se venda a pérdidas y se paguen a tiempo. El presidente Pedro Sánchez repitió esta propuesta en el Congreso la semana pasada cuando se acumulaban tres días de manifestaciones, pero fuentes del ministerio descartan que se vaya a aumentar la plantilla para reforzar el control de estos intercambios. Y reconocen con cierta incredulidad que tendrán que mejorar los procesos para iniciar más investigaciones.

El encuentro también sucede un día después de que la protesta convocada en Mercamadrid, el centro de distribución más importante de España, terminase fracasando. Según las organizaciones agrarias, la Delegación de Gobierno comunicó, a escasos días de celebrarse el encuentro, que los agricultores no podrían manifestarse en las puertas de este centro logístico y que se había asignado un lugar apartado del mercado como nuevo punto de concentración, lo que desmotivó a la movilización de los convocados, que vieron que el encuentro tendría poca cobertura. La capital, aseguran las organizaciones agrarias, se ha blindado de todo posibilidad de protesta, lo que delimita el derecho a protestar de manera pacífica y ordenada.

Críticas de López Miras al Gobierno

Un grupo de agricultores también rodeó el miércoles la Asamblea de Murcia y zarandeó el coche del presidente de esa comunidad, Fernando López Miras. Este jueves, el portavoz del Gobierno murciano, Marcos Ortuño, ha criticado la ”total dejación de funciones” de la Delegación del Gobierno durante el bloqueo que durante más de tres horas sufrió la Asamblea Regional por las protestas de los agricultores y en las que un grupo de manifestantes trató de impedir que López Miras abandonara el edificio. Tanto el jefe del Ejecutivo regional como el resto de diputados y los trabajadores del Parlamento estuvieron unas tres horas dentro del edificio, que se mantuvo bloqueado por tractores y camiones hasta que finalmente Miras accedió a recibir a varios de los agricultores para escuchar sus reivindicaciones, informa Virginia Vadillo.

Según el portavoz del Gobierno, fue la propia Delegación del Gobierno la que contactó con la presidencia del Parlamento autonómico para pedir que se produjera el encuentro y “desbloquear” así la situación. “No había ningún plan por parte de la Delegación del Gobierno” más allá de sugerir esa reunión, ha criticado, y ha insistido en que el encuentro se produjo únicamente “para rebajar la tensión, que podría haberse agravado”, y para “salvaguardar la integridad” de las personas que estaban dentro de la Asamblea Regional”. Toda la situación, que ha tachado de “inadmisible” y “sin precedentes”, se podría haber evitado, ha dicho, ya que la Delegación del Gobierno tenía conocimiento desde por la mañana de que los agricultores tenían previsto acudir a la Asamblea Regional para protestar mientras se celebraba la sesión de control al Gobierno murciano, por lo que hubo una enorme “falta de previsión”.

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