Durante años, Ucrania ha estado desaparecida del radar del escenario económico mundial. Sus constantes crisis políticas y los enfrentamientos territoriales con los vecinos eclipsaron por completo cualquier reflexión o debate sobre su potencial económico. Un potencial que a lo largo de los siglos ha respaldado su propia riqueza natural, minera y agrícola, seguramente por tratarse de una de las 15 repúblicas exsoviéticas con más kilómetros cuadrados de superficie.

Sin embargo, los recientes acontecimientos y la posibilidad de que este país llegue a formar parte de la Unión Europea en un futuro no muy lejano han puesto sobre la mesa una pregunta: ¿Podrá Ucrania recuperarse de la guerra (cuando termine) y convertirse en la nueva promesa económica del Viejo Continente?

Aunque esta mera conjetura puede sonar inicialmente a pura especulación, lo cierto es que el país cuentan con algunos elementos que avalan esta hipótesis. En cierto modo, esto explica el caso de la empresa agrícola y alimentaria Astarta Holding, que ha jugado durante estos meses de conflicto bélico un papel fundamental en la distribución de alimentos, y cotiza en la estratégica Bolsa de Varsovia. Con 220.000 hectáreas de tierra cultivable, es una de las principales empresas agroalimentarias de Ucrania. A pesar del conflicto con Rusia, las acciones de la compañía, con más de 25 años de experiencia en la producción y procesamiento de azúcar, granos y plantas oleaginosas, han recuperado su valor previo al inicio de la invasión.

Razones para creer en Ucrania

Tras la caída de la Unión Soviética, en diciembre de 1991, Ucrania se convirtió en una de las repúblicas con peores resultados económicos. Tres décadas largas después, a pesar de ser el país más pobre de Europa y a toda a la destrucción causada por el ejército ruso, Ucrania tiene argumentos de peso para albergar cierto optimismo sobre su futuro.

En concreto, se pueden destacar cuatro grandes motivos que siguen permitiendo mantener esperanzas a los analistas autóctonos e internacionales.

• A pesar de su pobre historial económico, Ucrania cuenta con una población de más de 30 millones de habitantes, que le permiten tener una amplia base de trabajadores altamente cualificados y con salarios competitivos. Además, la propia ubicación geográfica del país, junto al mar Negro y a las puertas del corazón de Europa, le facilitará (teóricamente) la posibilidad de aprovechar todo este enorme potencial humano.

• El sector agrícola de Ucrania es formidable. Su tierra fértil tiene el potencial para alimentar a más de 500 millones de personas, y antes de la guerra los proyectos para ampliar esta capacidad innata se sucedían, uno tras otro. En el futuro, si el conflicto termina, es muy probable que muchos de esos proyectos se retomen.

• Ucrania no es solo un país agrícola. Tiene vastas reservas de minerales como hierro, titanio, mercurio, carbón y uranio. Además, su capacidad de almacenamiento de gas y producción de electricidad asequible le otorga grandes ventajas a su perfil económico.

• El país tiene una gran tradición industrial, especialmente fuerte en lo que respecta a las industrias del acero y la defensa. Empresas como Yuzhmash y Antonov representan un claro ejemplo de esa capacidad.

Claro que, si Ucrania tiene importantes bazas para ser optimistas, también arrastra problemas que tendrá que superar. Se trata de asuntos de peso, como la corrupción generalizada en muchos sectores, el poder de los oligarcas o el ruinoso tejido de empresas públicas que aún mantiene el gobierno ucraniano. En el último vídeo de Si lo hubiera Sabido se cuentan todos los detalles sobre el potencial económico de Ucrania, la oportunidad que puede suponer para los inversores y los retos que tendrá que superar para convertirse en la nueva promesa económica de Europa del Este.

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