Bruselas prepara otro paquete de concesiones al campo para tratar de desactivar las protestas agrícolas que sacuden varios países de la UE a 100 días de las elecciones europeas. De manera casi inmediata, el Ejecutivo comunitario simplificará algunos requisitos medioambientales que los agricultores deben cumplir para beneficiarse de los pagos de la Política Agrícola Común (PAC) y reducirá las inspecciones a cultivos y granjas. Las medidas propuestas por la Comisión Europea comandada por Ursula von der Leyen, que acaba de anunciar su intención de presentarse a la reelección a un segundo mandato, buscan ayudar a reducir la carga administrativa que constituye una de las grandes quejas del sector en las movilizaciones por toda Europa.

En un plazo algo más largo, Bruselas estudia además pedir a los Estados miembros que se revisen los reglamentos básicos de la PAC para facilitar el trabajo sobre todo de los pequeños agricultores, según la propuesta remitida a la presidencia de turno belga del Consejo de la UE este jueves y a la que ha tenido acceso EL PAÍS. Las normas actuales, que regirán hasta 2027, se han convertido en una de las dianas de las manifestaciones agrícolas y de algunos Gobiernos pese a que en su momento las respaldaron.

“La simplificación de nuestras políticas agrícolas es una prioridad constante, tanto a nivel de la UE como al nacional”, ha afirmado Von der Leyen al hacer pública su propuesta. “Estamos aliviando la carga administrativa de nuestros agricultores para ayudarles a garnatizar la seguridad alimentaria para los ciudadanos europeos”, ha apuntado. “con estas acciones, estamos cumpliendo la promesa que le hicimos a los agricultores de acelerar esta discusión”, ha añadido.

Los ministros de Agricultura de la UE estudiarán el lunes la propuesta de la Comisión, en una cita para la que agricultores y ganaderos han anunciado ya nuevas protestas en Bruselas y en la que el Ejecutivo comunitario también planteará realizar en marzo una encuesta directa al sector del campo para conocer mejor cuáles son las trabas burocráticas que más les perturban.

Por el momento sin embargo, la Comisión quiere “simplificar la metodología de ciertas revisiones para reducir hasta 50% las visitas en las granjas de las administraciones nacionales”, según propone el texto. Según Bruselas, esta propuesta responde directamente a varias demandas de los Estados miembros, que consideran que con menos visitas administrativas, los agricultores podrán dedicarse más y mejor a su trabajo principal: cuidar sus granjas y tierras. Para ello, la Comisión está analizando cómo mejorar el sistema de monitorización a partir de imágenes proporcionadas por Copernicus, lo que haría menos necesarias las visitas in situ de los responsables nacionales.

Fue otra tractorada como la anunciada la del próximo lunes, específicamente la que llenó de tractores el barrio europeo de Bruselas el 1 de febrero, justo cuando los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reunían en la capital belga, lo que llevó a von der Leyen a prometer que presentaría una serie de propuestas de cara a la cita de los ministros para reducir la carga administrativa provocada por las normativas europeas para el campo.

En el punto de mira de las propuestas que la Comisión ha elaborado ahora están las BCAM, las Buenas Condiciones Agrícolas y Medioambientales que son requisitos mínimos de compromiso medioambiental y climático, de carácter obligatorio, para recibir los pagos directos previstos en la PAC.

Según reconoce Bruselas, estos estándares básicos obligatorios ha demostrado ser “difíciles de implementar en algunas circunstancias”, por lo que se muestra dispuesta a modificar algunos puntos. No es algo nuevo: ya dio un primer paso a finales de enero, cuando propuso una derogación temporal de la exigencia de dejar un porcentaje mínimo de terreno en barbecho cada año (el BCAM 8)

Ahora, también propone cambiar el denominado BCAM 1 sobre el mantenimiento de los pastos permanentes basado en una proporción de pastos permanentes con respecto a la superficie agrícola a escala regional, en comparación con el año de referencia 2018. La Comisión quiere enmendar las normas hasta mediados de marzo para que los granjeros que se vean obligados por “cambios estructurales causados por la reorientación de los mercados” a reducir su ganado, no tengan que reconvertir áreas cultivables en pastos. También propone “revisar” cuáles son las prácticas agrícolas posibles durante los periodos sensibles a la hora de cumplir la obligación de cobertura mínima de suelo en los períodos más sensibles (BCAM 6), y hacer estas condiciones más “flexibles”.

Bruselas también quiere “aclarar” los términos “fuerza mayor” y “circunstancias excepcionales”. Se trata del concepto legal que permite a los granjeros que no pueden cumplir los requisitos de la PAC para recibir los subsidios por eventos excepcionales e imprevisibles fuera de su control (como sequías o inundaciones graves) no ser penalizados por ese incumplimiento. Según Bruselas, esta aclaración garantizará una aplicación “uniforme” de estas excepciones en toda la UE, lo que a su vez mejorará la certeza de los agricultores afectados de que recibirán ayudas de la PAC ya que se evitarán “errores presupuestarios”.

Más allá de estas medidas casi inmediatas, Bruselas quiere lanzar en los próximos días una “encuesta en línea directamente dirigida a agricultores”. El objetivo es “ayudar a identificar sus principales preocupaciones y comprender los orígenes de la carga administrativa y complejidad” de la PAC y de otras normativas europeas que les afectan. Los resultados del sondeo deberían proporcionar ya en el verano una “imagen más clara” de los principales obstáculos que perciben los agricultores y deberá permitir un análisis más detallado de la situación a conocerse en el otoño.

Según adelanta, también está “reflexionando” en medidas adicionales a medio plazo que puedan ayudar, sobre todo a aliviar la carga administrativa de los pequeños agricultores. Entre las ideas que baraja es la posibilidad de eximir a las pequeñas granjas, de menso de diez hectáreas, de los controles vinculados al cumplimiento de los BCAM. Una medida que, opina, “simplificaría significativamente” el trabajo diario de pequeños agricultores, que representan el 65% de los beneficiarios de la PAC, todo ello manteniendo las “ambiciones medioambientales” de la política agrícola europea, ya que las pequeñas explotaciones son solo el 9,6% de las áreas que reciben apoyo de la PAC, argumenta. En la mira de esta posible revisión estarían también, de forma más permanente, las normas sobre tierras en barbecho, las de rotación de cultivos y las de cobertura mínima de suelo, adelanta.

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